Nuevo año, menos estrés, más libros.

Nuevo año, menos estrés, más libros.

Dio inicio el 2023, un nuevo año que se espera con ilusión y esperanza, en momentos en los que necesitamos saber que podemos hacer las cosas mejor y crear cambios realmente significativos. Sin embargo, con cada inicio de año da inicio también la presión por establecer qué vamos a hacer durante los meses que vienen.

Creo que estamos de acuerdo en el hecho de aprovechar lo más que podamos el tiempo en aquellas actividades que nos ayuden a mejorar como persona y alcanzar metas que nos hagan sentir realización. En la actualidad existen cientos de libros, charlas, podcats, videos, y muchos otros contenidos en la web que nos enseñan cómo lograr nuestras metas, contenidos que nos dicen cuál es la diferencia entre las personas «ganadoras» y las que están por debajo del estándar de alguien que sí se realizó.

Por muchos años en mi vida no sabía disfrutar el simple hecho de cambiar de año y tener la oportunidad de cerrar los ojos y agradecer una nueva etapa, si para el 1 de enero no tenía un plan de todo lo que iba a pasar en el año entonces no sentía que estaba haciendo las cosas como debían hacerse, menos si quería llegar a ser alguien. Sé que esta manera de pensar es por la que muchas personas se decantan en nuestros días, pero me di cuenta de que me estaba perdiendo la oportunidad de disfrutar de los muchos detalles que cada día, cada semana y cada mes tienen, estaba tan saturada y tan urgida de lograr muchas cosas, que mis días transcurrían en una constante medición de logros y mejoras personales, pero, creo que si nos descuidamos los buenos hábitos pueden envolvernos en la búsqueda de una perfección imposible.

Necesitamos un equilibrio en el que aprendamos a desconectar completamente de internet.

La lectura nos refresca la mente

No contemos libros leídos, contemos las historias que aprendimos.

Como amantes de la lectura, tenemos muy claro cómo un libro puede ayudar a desconectarnos de las responsabilidades, porque sí, es bueno desconectarse de eso también por un momento, nos ayuda a soltar lo que no podemos manejar porque nuestra mente está muy enfocada en leer la historia que tenemos al frente. Pero también he podido ver que leer se ha convertido en una competencia de quién lee la mayor cantidad de libros al año, ¡otra vez los números definiéndonos!

La lectura puede ayudarnos a tener un 2023 mucho más relajado, sin tanta competencia y juicio hacia nuestros logros y estándares personales, estándares que en muchas circunstancias están creados por una sociedad que nos está midiendo por cantidad de seguidores, medidas corporales, color de piel, de ojos, cantidad de dinero en las cuentas bancarias, si salimos a correr o no, si comemos carne o no, en fin, miles de «checks» que se requieren ahora para poder ser parte de las personas que pueden publicar en redes sociales cómo tener una vida realmente buena.

Pero lo que se nos está olvidando, es que inclusive, si este año no tenemos metas aún establecidas, o si solo es un año en el que queremos respirar y mantener una rutina de trabajo y casa, y algún escape con la familia y amigos, eso también es un buen año y un tiempo de provecho.

No contemos libros leídos, contemos las historias que aprendimos.

Realmente creo que necesitamos un freno, y no importa si el freno es a inicios de año, eso de la lista interminable de metas que al final no pudimos alcanzar no hace más que desanimarnos. Y no quiero que se malentiendan estas palabras, desde luego es sano tener buenos hábitos, procurar crecer como personas, tener metas claras y planes definidos para lograrlas, pero, si en el camino esas metas se vuelven más importantes que nuestro bienestar, que nuestros seres queridos, que nuestra salud mental, entonces algo está mal, y es ahí donde tenemos que aprender a parar.

Claramente no vamos a frenar si no tenemos consciencia de ello, por eso es muy importante tener claros los momentos para desconectar y seguir caminando al ritmo que debemos, y la lectura es una excelente idea para desenchufarnos de una sociedad que parece ir cada vez más rápido al tiempo en que vende las soluciones para el estrés…es una contradicción bien extraña.

Para cerrar esta sencilla meditación para el inicio de año, quisiera desearte un excelente 2023, lleno de sorpresas muy agradables, que descubrás muchas historias nuevas en los libros que querás leer y metas alcanzadas que llenen tu vida de una alegría real.

Pame.

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Soy Pamela

En este espacio quiero compartir con vos mis reseñas y opiniones de libros, contenido para amantes de la literatura y fotografías con los últimos libros que voy leyendo.

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