Imprentas, viajes por el mar, un libro desaparecido, bibliotecas, islas exóticas y el escape de un muchacho.
Encontré «El Mercader de Libros» cierto día que hacía tiempo para otro compromiso viendo libros, y fue entonces que lo vi en la exhibición de la ventana y de inmediato busqué en internet de qué trataba. Leí la sinopsis y tomé la decisión de comprarlo. Acá la sinopsis para ustedes:
«Hubo un tiempo en que los libros podían descubrir nuevos mundos, hacer tambalear los dogmas más sagrados y cambiar el curso de la historia.
Esta novela es un viaje a los años siguientes a la invención de la imprenta, cuando un mercader de libros emprende la búsqueda de un misterioso ejemplar que ha sido robado de la mayor biblioteca de Occidente, la Colombina, creada en Sevilla por el hijo de Cristobal Colón.»
Cuando leí ese resumen de la historia lo compré, y empecé a leerlo sabiendo que el libro había sido una buena elección. Pero como en todo buen libro hay alguien detrás de sus páginas, alguien que le dio vida a todo, así que empecemos hablando de su autor.
Luis Zueco, el creador de la historia
Nación en Borja, Zaragoza, en 1979. Es Ingeniero Técnico Industrial, Licenciado en Historia y Máster en Investigación Artística e Histórica. Sus libros han sido traducidos al portugués, polaco e italiano. Esta es la primera novela que leo de él, sin duda buscaré más, porque definitivamente «El Mercader de Libros» ha sido uno de esos encuentros literarios que nos generan una satisfacción en la colección de historias que como lectores vamos recopilando.
Dentro de las notas de Zueco en el libro, encontré algunas que permiten comprender la visión del autor:
«En la novela también hay gran cantidad de guiños hacia libros, personajes históricos y actuales, que dejo a la pericia y curiosidad del lector identificar».
«La novela está profundamente influenciada por las ideas del Humanismo. Un movimiento intelectual, filosófico y cultural que supuso la recuperación del saber clásico. Y que sentó las bases de importantes cambios, como la reforma protestante y, tiempo después, de la Ilustración y las Ideas de la Revolución francesa.»
Ahora sí, ¿qué nos regala el libro?
Aventura, aventura y más aventura, cuando te das cuenta a Thomas Babel, protagonista de la historia, le ha pasado de todo en tan poco tiempo que empecé a sentir empatía por el pobre muchacho. Sin embargo, quiero señalar un detalle que, al menos para mí fue muy gratificante, y es que los personajes secundarios de esta novela son bien interesantes, tienen una personalidad muy colorida. Sin afán de hacer «spoiler» el primer personaje que ayuda a Thomas a encontrar alguna ayuda es un simpático conductor de carromato, uno de mis favoritos de la novela debo decir.
Total, que Thomas arranca un viaje bien convulso, siempre toda la historia envuelta en libros, en la invención de la imprenta y cómo cambió al mundo. Otro detalle que me encanta son las ciudades, siempre es muy enriquecedor saber de ciudades y su forma de vida en distintas épocas de la historia, y esta novela también nos da un vistazo a esas realidades.
Se ve envuelto en la búsqueda de un libro que realmente le transforma la vida, él mismo crece durante todo el relato, y se da cuenta que aprendió a no darse por vencido, una de las partes más sencillas pero más retadoras del libro, literalmente él nunca se da por vencido, no hay manera en toda la historia de que él pierda su norte.
Y si estabas buscando un libro con alguna historia de romance este también tiene romance, y mucho, de hecho le dará uno que otro dolor de cabeza al protagonista, tanto que en el algún momento llegué a pensar que este pobre hombre no tenía remedio. En fin, que tiene romance y desengaño, historia de España, Alemania y el Nuevo Mundo.
Mi opinión
Puedo decir que el libro es completamente recomendable para personas amantes de la historia y de una buena aventura que parece no solucionarse. El libro te deja pensando muchísimas veces en cómo va a terminar todo, en si de verdad existe el libro que está buscando Thomas, y en si de verdad logrará su objetivo principal, que queda bien claro desde el inicio de la novela pero que no les voy a decir, para que vayan a leerlo.
Me habría gustado saber qué pasa con la vida de los personajes que va dejando en el camino el mercader de libros, pero eso siempre queda a nuestra cuenta, los buenos libros nos dejan pensando en su historia por días y días, incluso meses y años. Otro puntazo, para mí, es la narrativa, a pesar de tener tanto contenido de historia no hay un momento en que uno perciba que se frenó todo por los datos históricos. Personalmente tengo una inclinación fuertísima por la historia, si el libro habría tenido capítulos de pura historia igual lo habría leído, sin embargo, para el género y entendiendo que es una novela, este equilibrio entre contarnos los datos históricos y mezclarlos con la ficción está muy bien logrado.
Definitivamente voy a buscar más libros de Luis Zueco, incluso, otro punto a favor, en el libro que yo tengo podés encontrar un QR que te deja leer un capítulo de otra de las novelas del autor, eso me gustó, compartir, darle a los lectores mucho más insumos.
Hasta aquí mis comentarios y opiniones, si conocés más libros de Zueco me gustaría conocer cuáles y qué te han parecido. Te dejo también por acá mi cuenta en Instagram para que podamos compartir muchas más historias y personajes. La Foto del libro en Instagram
Un abrazo
Pame.









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