La historia de la temporada
En la entrada de ¿Por qué no debemos olvidar los clásicos?, compartía cómo para mí estos libros son tan relevantes en la literatura. Si pensamos en el poder de estas historias, que no es para nada pequeño, podríamos pasar horas tratando de analizar cómo han sobrevivido durante siglos, porque no exagero, son siglos y siglos de seguir brillando en un mundo literario que cada vez parece correr mucho más veloz.
Para hablar de esta historia, tenemos que saber que, si bien en todas partes aparece como «Cuento de Navidad» lo cierto es que en inglés su título es «A Christmas Carol», un «carol» en inglés hace alusión a lo que conocemos como un villancico, es decir, una canción de navidad. Sin embargo, para efectos del blog vamos a seguirle diciendo «Cuento de Navidad» 🙂. Esta obra tuvo su publicación original el 19 de diciembre de 1843.
En esta entrada no voy a tocar datos acerca del señor Dickens porque eso merece una entrada entera.
¿De qué trata Cuento de Navidad?
Tal vez ya conocés esta historia, pero vamos de nuevo en caso de que nunca tuvieras la oportunidad de leer este libro.
Todo se desarrolla en Londres, en ese Londres lleno de chimeneas de fábricas y desigualdad social, ajá, el libro es clarísimo en eso, la revolución industrial había brotado en Inglaterra para dejar bien en claro que no todos éramos iguales, sino que, existían quienes tenían qué comer en abundancia y lujos y existían quienes tenían que trabajar hasta 16 o 18 horas al día para tal vez sobrevivir el mes.
En esa realidad y división de condiciones económicas, Ebenezer Scrooge, se convierte en el protagonista de la historia. Un hombre avaro, amargado, con el nivel de empatía que puede tener una mesa, pero, con muchísimo dinero. Con una niñez muy solitaria hasta que su padre cambió de opinión y decide permitirle regresar a casa del internado en el que estuvo por mucho tiempo.

Fotografía: Del blog de Rodolfo Cruz
Puede parecer que esa es la causa de su manera de actuar en la vejez, sin embargo, yo creo que no, quizá algo de eso ronde la mente de Scrooge, pero, los acontecimientos que se narran en la historia completa, que te aconsejo leer, demuestran un poco de esas decisiones personales que debemos tomar en el camino de la vida. Así entonces, la vida de Ebenezer Scrooge transcurre, según su escritor, sola y con una reputación que todos los que lo conocían parecían compartir.
Ya en la vejez, el señor Scrooge vive, como dije antes, solo y sin amigos que realmente puedan extrañarle o con quienes pueda compartir. Parece extraño que aquellas personas que aman leer no sepan de qué trata esta historia pero voy a tener cuidado de no hacer spoiler. En la noche de navidad, siete años después de que su socio Jacob Marley falleciera, recibe en su casa la visita de su ex compañero muerto. Después del susto de la vida, es advertido de la visita de tres espíritus que van a mostrarle algunos detalles que quizá lo hagan cambiar, ya que el futuro que le espera después de morir es terrible.

«Marlye había muerto, no cabía la menor duda. El cura, el sacristán, el comisario de entierros y el presidente del duelo firmaron la partida de su enterramiento. También firmó Scrooge. Y en nombre de Scrooge era prestigioso en la Bolsa, cualquiera fuese el papel en que pusiera su firma. El viejo Marley estaba tan muerto como el clavo de una puerta.»
Cuento de Navidad / Charles Dickens
Después de tener que pasar por un recuento de su vida y decisiones, y además, darse cuenta de la realidad de muchas personas que lo rodean, Scrooge es transformado, diría yo, en uno de esos viajes que tenemos la oportunidad de vivir personalmente, esos viajes que no nos llevan a ningún otro lugar, que no sea nuestra propia memoria, donde nos queda claro que podemos mejorar lo que antes no quisimos resolver. Es así como este hombre se transforma en un ser humano completamente distinto de la mano de tres espíritus, la navidad del pasado, la navidad del presente y la navidad del futuro, el más fuerte de todos diría yo.
El Mensaje más importante
Aquí tomaría un espacio para comentar lo que para mí es el mensaje principal de la historia. Como mencioné Inglaterra experimentó desde el siglo XVIII un auge en sus métodos de producción, la llegada de la Revolución Industrial le dio al país un crecimiento exponencial y como era de esperar por toda la riqueza que le generaba a algunos pudientes esta nueva realidad, se requería de mano de obra y avances tecnológicos para poder producir mucho más, y no había ninguna división entre hombres, mujeres, niños y niñas ya que a todos se les contrataba en las fábricas.
Para cualquier persona de Inglaterra esta revolución tuvo consecuencias, desde luego, dentro de nuestro mundo desigual, mientras algunas personas se enriquecían, otras morían pegadas a las máquinas, por frío, malnutrición, y a los niños se les encadenaba a las máquinas para que no escaparan. De ahí la importancia de historias como esta, o por ejemplo, Oliver Twist; eran relatos que señalaban claramente esta terrible, injusta y esclavizada realidad social.
El punto más fuerte de la historia en el que se señala esta realidad, es con el asiste de Scrooge, Bob Cratchit. Bob era un hombre de familia, amante de su esposa y sus hijos, pero mal pagado por el señor Ebenezer y además con la difícil realidad de tener un hijo que sufría de una condición de salud muy frágil. Es ahí donde Dickens señala claramente la diferencia y la crueldad existente entre los empleadores y las personas a las que tenían a cargo.
«Quiero que me dejéis en paz – dijo Scrooge -. Puesto que me preguntáis lo que quiero, señores, esa es mi respuesta. Yo no celebro la Navidad, y no puedo contribuir a que se diviertan los vagos; ayudo a sostener los establecimientos de que os he hablado…y que cuestan bastante, y quienes estén mal en ellos, que se vayan a otra parte.»
Cuento de Navidad / Charles Dickens

Fotografía: Economía y Política
Al final
Scrooge se da cuenta que puede volver a iniciar, se vuelve un padre para el hijo de su empleado, el famosísimo Tim, un ícono de esta historia, y quien, para muchos, es la razón real del cambio del anciano. Para mí, el proceso de este hombre duro y egoísta pasa por comprender que la vida puede ser con nosotros de distintas maneras, pero al final, nuestras decisiones se pueden basar en algo más elevado que la simple necesidad de acaparar bienes materiales, que tenemos la oportunidad de darle valor a lo que realmente tiene valor, lo que no se ve, lo que parece no tener un coste económico, pero que al final es donde se alberga la verdadera felicidad.
De esta historia el cine ha creado más de diez versiones, una de las más famosas es la dirigida por Robert Zemeckis y protagonizada por Jim Carrey, pero sin duda, te aconsejo leer al mismo Dickens contando qué pasó con el viejo Ebenezer Scrooge una noche antes de la mañana de navidad.
Desde el blog te deseo una excelente navidad, felices fiestas y una temporada llena de calor, de amistad, de abrazos sinceros y, sí, ¡qué te regalen un montón de libros!
Pame.









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